Y aquí estamos de nuevo dipuestos a todo, con energía y vitalidad. El viaje de ida es todo subiendo, suavemente ... pero subiendo, un recorrido que permite contemplar las inmensas dehesas por las que transcurre nuestro itinerario, decansando la vista... perdida en el infinito horizonte del paisaje...¡al menos esos fueron los unicos músculos que descansaron!. por que la etapa la verdad sea dicha fue dura.
La salida se retrasó 1/2 hora sobre el horario previsto, luego hubo una parada obligada debido a un pinchazo en una de las bicicletas, lo que permitió recuperar fuerzas para afrontar la última parte del recorrido que nos llevaría hasta el embalse.
En las siguientes imagenes aparecen en acción la mayoría de los miembros de la expedición.
El Lele... dosificándose,
Juan Carlos... pensando en su galletita,
Eugenio...dando sus buenos y agradecidos consejos,
Arsenio...como inquieto,
Juan Antonio... muy sonriente...todavía.
Pablo... empezaba a agarrotarse
Diego...como diciendo...la que os espera hoy...
Y Erzequi....que como va siempre sobrao...se encargó del reportage y nadie se acuerda de él a la hora de hacerle una foto.
La salida se retrasó 1/2 hora sobre el horario previsto, luego hubo una parada obligada debido a un pinchazo en una de las bicicletas, lo que permitió recuperar fuerzas para afrontar la última parte del recorrido que nos llevaría hasta el embalse.
El Lele... dosificándose,
Juan Carlos... pensando en su galletita,
Eugenio...dando sus buenos y agradecidos consejos,
Arsenio...como inquieto,
Juan Antonio... muy sonriente...todavía.
Diego...como diciendo...la que os espera hoy...
El recorrido de la etapa fue de lo mas variado, caminos interminables, pinchazos y averias,
...¿esto que que lleva la rueda por dentro qué narices es?...son los comentarios que alguno hacia y que por respeto evitabamos no esponder....

tambien bajadas alucinantes. No hay mas que ver las caras de algunos miembros del grupo bajando por aquellas pendientes...
hasta llegar al embalse...donde claro está no habia tiempo para detenerse.
Tras una pequeña parada para comer algo, decimos regresar. Buscamos un camino de vuelta por la via verde de Valverde, a la altura de la E.S. de los pinos enlazamos con dicha vía y...como alma que lleva el diablo enfilamos el camino de vuelta hasta Gibraleón pasando por la aldea de Fuente de la Corcha.




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